Quántico pasó sus últimos tres años completamente solo. Sin paseos. Sin una caricia. Sin una palabra amable. Solo el abandono y el silencio.
Por esto, con él debes ir despacito. Si eres paciente, se apoya en ti. Si lo acompañas en su proceso, él lo nota. Y te devuelve más de lo que imaginas.
En la prote se ve superado por tanto ruido, tanta energía, tantos jóvenes. Busca siempre un rincón apartado, lejos de todo. A veces los más enérgicos se le suben encima, le ladran… y no sabe cómo defenderse.
Necesita calor. Silencio. Una camita blanda y una persona que le diga que todo va a ir bien.
Es un abuelo noble y tierno y merece tener la oportunidad de pasar sus últimos años, tranquilo y en calma.
✨Necesita con urgencia una casa de acogida o adopción donde pueda empezar a vivir en paz.
🧡¿Serás tú quien le brinde, por fin, la oportunidad de ser feliz?🧡