Hace cuatro años, Scan y Kika se fueron juntos a casa.
Fueron elegidos. Tuvieron un hogar. Una vida.
Pero el destino los devolvió al mismo lugar del que nadie debería volver: una colonia en Béjar 💔
Cuando nos avisaron y fuimos a por ellos, allí estaban.
Juntos.
Como si nunca se hubieran soltado.
No huyeron. No se escondieron.
Solo miraban… como esperando entender qué había pasado 🥹
Son dos gatitos adorables, súper sociables, de los que buscan el contacto, las caricias y la cercanía. De los que saben lo que es un hogar… y lo echan de menos 💛
Han perdido una familia. Pero no se han perdido el uno al otro.
Ahora vuelven a empezar.
Y esta vez, solo pedimos una cosa: que sea para siempre 🐾