Rescatada de un criadero ilegal en una incautación donde estaba en muy malas condiciones, Lilly pasó por la perrera de Baza para luego llegar a nosotras.
Ahora busca lo que nunca ha tenido: una familia que le dé amor y seguridad.
Lilly es una jovencita noble y dulce, algo tímida al principio, pero poco a poco se abre y empieza a disfrutar de las caricias que tanto necesitaba.
Tiene una carita preciosa y unos ojitos que cuentan más que mil palabras.
Con otros perretes es sociable, comparte juegos y patios con alegría.
Lilly tiene toda una vida por delante y merece olvidar su pasado. Ahora solo necesita un hogar que le dé la oportunidad de ser feliz.